Custodios de la tradición


Una visita a alguna de las iglesias de la Ciudad es suficiente para percatarse de que ya comienzan su trabajo silencioso. Impagable su esfuerzo. Son los mejores guardianes de la tradición lagunera, los que con más cariño preparan los pasos y, sin duda, grandes benefactores de la Semana Mayor de Aguere. Han dedicado décadas a trabajar por sus cofradías o por algún templo sin pedir nada a cambio. Empezaron casi siempre cuando niños, por tradición familiar y sin empujones, y ahí siguen, criticados por los que llegaron ayer y que se esfuerzan en ser ya parte de la historia.