Evolución de los cultos y procesiones de la Semana Santa de La Laguna durante el siglo XX

David Marrero Pérez

La Semana Santa de La Laguna desde sus comienzos, posiblemente ya desde finales del siglo XV y plenamente en el s. XVI, ha experimentado una continua evolución a lo largo de los años, pasando por distintas épocas de mayor o menor esplendor. Sin embargo, tal y como ha sucedido en nuestra actual sociedad, es el s. XX el que ha marcado un antes y un después. Nos proponemos pues, analizar los aspectos más significativos de nuestra Semana Santa, lo que ha permanecido, lo que se ha perdido y el conjunto de novedades que se han aportado a lo largo de dicho siglo.

 

Antecedentes.

Hablar de los antecedentes más recientes de nuestra Semana Santa, es remontarnos a la época de la creación de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna en 1819, con todo lo que ello supuso. Sin embargo, habiendo ya un estudio sobre este período realizado por el historiador D. Manuel Rodríguez Mesa, al cual les remitimos, nos limitaremos aquí a describir los cultos y procesiones que tenían lugar en las últimas décadas del siglo XIX, para así abordar luego el tema propuesto.

Permítasenos solamente traer un párrafo que resume bastante bien el cariz de las celebraciones en esos años:

“Las funciones… se han celebrado en la Laguna con su acostumbrada solemnidad. Cada una de las procesiones ha rivalizado en aparato y gusto. Los adornos de las sagradas efigies contribuían por su riqueza á la devoción y respeto de la muchedumbre, que se agrupaba á su paso por las calles y llenaba los templos. Esta antigua población y todos los lugares de sus cercanías, han manifestado una vez más los sentimientos eminentemente piadosos que abrigan, siendo tanto más admirable su fé, cuanto es más escaso el número de pastores que hace años experimentan…”[1]

La Semana Santa, en esta época, puede decirse que era una de las celebraciones más importantes de la Ciudad, junto al Corpus y las fiestas del Cristo, desde el punto de vista religioso y social. Contaba con una liturgia propia que incluía elementos de hondo contenido catequético y de gran significación. Enumeraremos a continuación algunos de estos elementos para que el lector se haga una idea de su importancia:

–       Velo de imágenes y altares: el Sábado de Pasión (anterior al Domingo de Ramos) se cubrían con telas que podían ser moradas o negras, todas las imágenes de Santos y altares que hubiera en las iglesias. Se pretendía con ello centrar la vista y el espíritu del orante en los misterios de la Pasión y Muerte de Ntro. Señor Jesucristo.

–       Ceremonia de bendición de ramos: tenía lugar dentro de la iglesia con distintas lecturas del Antiguo Testamento y el canto de Responsorios y Antífonas. Se incluía la ceremonia del Asperges o bendición con agua de los palmos y olivos.

–       Procesión de Ramos: una vez acabada la ceremonia de bendición de ramos, se formaba la procesión que partía de una iglesia secundaria hasta la principal, cantándose Antífonas y Responsorios durante el recorrido. Al llegar a las puertas de la iglesia, estas se encontraban cerradas. El subdiácono que portaba la cruz procesional daba tres golpes con el pie de esta en la puerta, tras lo cual, el pueblo situado dentro y fuera de la iglesia entablaban conversación en forma de canto de Antífonas. Luego se volvía a golpear la puerta una sola vez y se abrían para que entrara toda la comitiva llevando los palmos y se celebraba a continuación la misa.

–       Pasión cantada: que tenía lugar durante la misa del Domingo de Ramos, Martes y Miércoles Santo y en los Oficios del Viernes Santo.

–       Ruptura del velo blanco: representación figurada que se realizaba durante la misa del Miércoles Santo, en el pasaje de la Pasión donde se dice que el velo del Templo se parte en dos.

–       Ceremonia de la Seña: que se verificaba el Miércoles Santo y que, básicamente,  consistía en tocar el altar, y los lados de la Epístola y del Evangelio, con una bandera de color negro con una cruz roja al centro. Luego, el portador del estandarte batía la misma delante del altar varias veces.

–       Oficio de Tinieblas: los Maitines y Laudes del Jueves, Viernes y Sábado Santo se adelantaban a la tarde del día anterior para una mayor asistencia a estos cultos. El oficio de cada uno de estos días se dividía en tres Nocturnos, durante los cuales, se sucedían las Antífonas, los Salmos, las Lamentaciones de Jeremías y los Responsorios. Al mismo tiempo que finalizaba cada Salmo, se iba apagando una de las quince velas del candelabro triangular que se usaba a tal fin. Finalizaba el oficio con el canto del Miserere y el “ruido” que simulaba el cataclismo sucedido a la hora de la muerte del Señor.

–       Ceremonia del despojo de altares: el Jueves Santo, después de la reserva de S. D. M. en el monumento, se procedía a despojar a los altares de todo elemento, incluido el paño o mantel que lo cubre, dejándolos completamente vacíos.

Siendo Obispo de Tenerife D. Ramón Torrijos y Gómez, en 1889 se celebran en La Laguna los cultos y procesiones de Semana Santa según el siguiente programa:[2]

 

DOMINGO DE RAMOS.

Por la mañana en la Santa Iglesia Catedral, acabada Tercia hará el Ilmo. y Rvdmo. Sr. Obispo la bendicion solemne de Palmas, predicando al terminar esta ceremonia D. José Mora, Beneficiado de la Catedral.

Por la tarde en la misma Santa Iglesia Catedral despues de las Horas canónicas habrá sermon de la conversion de la Magdalena, que predicará el Iltre. Sr. Dr. D. Silverio Alonso del Castillo, Canónigo doctoral, y concluido el sermon será la procesion con la imágen de la Magdalena, que recorrerá la carrera acostumbrada.

Al anochecer en la Iglesia de las monjas Claras se celebrará la función del Nombre en honor al Ssmo. Cristo del Huerto.

LUNES SANTO.

En la Iglesia del Sagrario solemne funcion religiosa por lá mañana, consagrada al Ssmo. Cristo de la Humildad y Paciencia, en la que predicará el M. Iltre. Sr. Provisor y Vicario General de la Diócesis. Despues habra procesion con la devota imagen. En esta misma Iglesia al anochecer se tendrá la funcion del Nombre.

Por la tarde en la Iglesia del Convento da Sta. Clara la V. O. T. celebrará solemnes cultos en honor del paso de la Oracion del Huerto, en los que sera orador el M. Iltr. Sr. Arcediano, y terminado el sermon sera la acostumbrada procesion con la imagen del paso.

MARTES SANTO.

Por la mañana función al Stmo. Cristo de la Columna en la Santa Iglesia Catedral con Sermón, que está á cargo del M. Iltre. Sr. Provisor. Por la tarde se celebrará igualmente en la parroquia do la Concepción función solemne de las lágrimas de S. Pedro, predicando el mencionado Sr. Provisor, terminándose con la procesión á la que asistirá el Tribunal Eclesiástico.

MIÉRCOLES SANTO.

En la Santa iglesia Catedral al principiar el canto de la Pasión en la misa conventual se rasgará el velo del templo, y en las Vísperas al himno Vexilla tendrá lugar la majestuosa ceremonia de batir la bandera de la Santa Cruz.

En la Iglesia de S. Agustín á las cuatro de la tarde habrá función á Jesús con la Cruz acuestas, siendo orador el Iltre. Sr. Canónigo Dr. D. Antonio Sirvent, y procesión con dicha Imágen.

Al toque de oraciones se cantarán solemnes tinieblas con orquesta en la Santa Iglesia Catedral y en las Parroquias y Conventos de Religiosas.

JUEVES SANTO.

El Iltmo. y Rvdmo. Sr. Obispo oficiará de Pontifical en la Santa Iglesia Catedral y hará la consagración solemne de los Santos Oleos. También habrá oficios en todas las Parroquias é Iglesias de los Conventos, y en las Monjas Catalinas comunión general para los Asociados del Apostolado de la Oración con platica que dirá el Sr. Director.

Terminados los Oficios de la mañana, saldrá de la Catedral la procesión del Paso de la Cena.

A las tres de la tarde hará el Lavatorio de los doce pobres el Iltmo. y Rvdmo. Sr. Obispo, predicando en tan imponente y tierna ceremonia el Iltre. Sr. Canónigo Penitenciario.

A las cuatro saldrá la procesión del Ecce Homo de la Iglesia de S. Agustín, visitando los Monumentos.

Concluidas las tinieblas en la Catedral, que se cantarán al anochecer, como en el dia anterior, seguirá el Sermón de la Cena, que está á cargo del M. Iltre. Sr. Provisor.

VIERNES SANTO.

A la madrugada de este dia habrá Sermón de Pasión que predicará el Iltre. Sr. Canónigo Dr. D. Antonio Sirvent en la Iglesia de S. Francisco, y acto continuo saldrá la procesión con el Stmo. Cristo de la Laguna.

En la Santa Iglesia Catedral celebrará los Oficios de Pontifical nuestro Ilmo. y Rvdmo. Prelado. También habrá Oficios en las demás Iglesias.

A las once predicará el Sermón de Dolores en la Iglesia parroquial de la Concepcion su Cura propio Sr. D. Claudio Marrero, y terminado será la procesion con la Virgen de las Angustias.

Por la tarde á las cuatro en la parroquia del Sagrario sermón del Santo Entierro, que predicará el Sr. D. Gabriel José Serrano, Secretario de Cámara y Gobierno del Obispado, y despues procesion con asistencia del Tribunal Eclesiástico y del Seminario Conciliar.

Al anochecer tanto en la Catedral como en las demas Iglesias se cantarán las tinieblas igualmente que en los dias anteriores.

A las siete y media se celebrará en la Iglesia de S. Agustin la función del Retiro con sermon, que predicará el Iltre. Canónigo Sr. Sirvent, terminandose con la solemne y devota procesión en el interior del templo.

SABADO SANTO.

En la Catedral, Parroquias é Iglesias de Conventos los Oficios del dia.

DOMINGO DE RESURRECIÓN.

En la madrugada Solemnes Maitines en la Catedral y demás Iglesias con esposición de S. D. M.

A las nueve de la mañana en la Santa Iglesia Catedral celebrará la Misa de Pontifical El Iltmo. y Rvdmo. Sr. Obispo, dando solemnemente al pueblo á la terminacion la Bendición Papal.

Hasta el final del siglo, seguirá vigente año tras año el mismo programa sin apenas variación, cuyos únicos cambios se referirán al Obispo y celebrantes que ofician los cultos.

 

Primer cuarto 1901-1925. Continúa en gran medida la tradición de siglos anteriores. Reconstrucción de la Catedral.

La centuria comienza prácticamente igual que como termina la anterior. Desde 1894 venía siendo Obispo de Tenerife D. Nicolás Rey Redondo (1834-1917). En su etapa al frente de la Diócesis, y al poco tiempo de su llegada, en el año 1897 es declarada en estado ruinoso la Catedral de los Remedios. Por este motivo, se cierra al culto a la vez que es trasladado su Cabildo Catedral a la iglesia de San Agustín, como sede provisional. Transcurre algún tiempo hasta que, en marzo de 1905, comienzan los trabajos de demolición del antiguo edificio y reconstrucción del nuevo templo catedralicio. Este será inaugurado el día 8 de septiembre de 1913, haciéndose coincidir con la festividad de Los Remedios.

Las celebraciones que se realizan en La Laguna a principios del siglo XX tienen, en esencia, los mismos componentes que en el siglo anterior. Seguidamente, leemos y analizamos algunos datos significativos del programa de cultos y procesiones del año de 1909:[3]

 

CULTOS DE SEMANA SANTA

Lunes 5

A las 11 en Santo Domingo solemne función religiosa y sermón a cargo del D. Santiago Beyro. Terminada que sea esta saldrá procesionalmente la Imagen de la Humildad y paciencia acompañada del Clero parroquial. Asistirá la banda de música “La Fe”.

A las 4 el Paso del Huerto, que sale de las Monjas Claras, recorrerá procesionalmente las calles de costumbre acompañada del Clero de la Parroquia de Santo Domingo y de la ya citada banda de música. A la entrada, sermón del Beneficiado D. Tomás Hernández Espinosa.

Martes 6

A las 10 función religiosa en la Catedral y sermón a cargo del Padre Martel. Seguidamente saldrá la procesión de “La Columna” que recorrerá el trayecto acostumbrado acompañada del Clero y de la banda “La Fe”.

A las 3 vísperas en la Parroquia de la Concepción, predicando el Padre Martel. Terminadas que sean estas saldrá el paso de las lágrimas de San Pedro, acompañado del Clero, representaciones del Ayuntamiento y el Obispado, y la banda de música antes nombrada.

Miércoles 7

Por la mañana, en la Catedral y Parroquias, solemne función de la ruptura del velo blanco.

A las 4 de la tarde sermón en San Agustín del Padre Martel, terminado el cual saldrá procesionalmente el Señor con la Cruz á cuestas, acompañado del Clero de la Concepción y la banda de música “La Fe”. Por la noche, á las 7 en punto, tinieblas.

Jueves 8

En la Catedral, á las 9, solemnísima función religiosa en la que se consagran los oleos, verificándose luego el encerramiento de Cristo. En las demás Iglesias á la misma hora función del encerramiento de Cristo. Terminada que sea la función en la Catedral saldrá la mesa de la Cena, que recorrerá el trayecto acostumbrado.

A las 3 tendrá lugar en la Catedral la ceremonia del “Lavatorio” en que el Iltmo. Sr. Obispo lavará los pies á 12 pobres. Predicará D. Francisco de Asis Salvador.

A las 4 la procesión de la Cañita, que sale de la Iglesia del Hospital, recorriendo los monumentos; sale rezando las estaciones. Por la noche tinieblas en todas las Iglesias, y en la Catedral miserere cantado por el orfeon que dirige D. José Tarife, predicando el sermón del mandato el Canónigo Lectoral D. Enrique Medina.

El jueves por la tarde estarán iluminados los monumentos de todas las iglesias, permitiéndose la entrada hasta las 11 de la noche.

Viernes 9

A las 3 de la mañana el sermón del descendimiento en la Iglesia de San Francisco á cargo del Doctor D. Santiago Beyro. Luego saldrá procesionalmente la reverenda imágen del Santísimo Cristo, que recorre los monumentos.

A las 6 se celebrará en ambos conventos la ceremonia de la Adoración de la Cruz.

A las 8 y media de la mañana en la Catedral los oficios del día, con asistencia del Prelado.

A las 10 en la parroquia matriz de la Concepción función y oficios.

A las 11 sermón á cargo de D Tomás Hernández Espinosa y después procesión del paso de las Angustias que recorrerá las calles de la Carrera, Juan de Vera, S. Agustín. Rosada y Plaza de la Concepción.

A las tres de la tarde en la parroquia de Santo Domingo tendrá lugar el sermón del entierro de Cristo que estará á cargo del licenciado D. Eduardo Martín, párroco de la misma iglesia. Seguidamente saldrá la procesión recorriendo las calles de costumbre. Asistirán representaciones oficiales del Ayuntamiento, militares, sociedades, etc. etc.

A las 7 de la noche tinieblas en la Catedral, Parroquias y conventos.

A las 9 en la Catedral el sermón del Retiro á cargo del canónigo penitenciario D. Francisco de Asis Salvador.

Sábado 10

A las 9 y media en la Catedral la solemne función de la aparición de la Aleluya.

A distintas horas de la mañana, en las Parroquias y Conventos, cultos del día, con la bendición del agua y del fuego.

 

Tal y como hemos visto, al estar cerrada la Catedral, los cultos propios de este templo se celebran en San Agustín. El redactor del programa, sin embargo, opta por seguir nombrando como Catedral a la iglesia de San Agustín, cuando los cultos y procesiones que se celebran en esta, son los que pertenecen al antiguo templo catedralicio.

En lo relativo a los cultos, se le daba mucha importancia a los sermones de cada uno de los días y al orador que lo predicaba, nombrándose a todos y cada uno de ellos. Había sermones muy destacados como el del “Mandato” (anteriormente llamado “de la Cena”) el Jueves Santo en la Catedral, el del “Descendimiento” (anteriormente se denominaba “de Pasión” y más tarde lo hará como “del Crucificado”) en la madrugada del Viernes Santo en San Francisco, el del “Entierro” el mismo día en Santo Domingo o el del “Retiro” en la noche del Viernes Santo en la Catedral.

La antigua liturgia de Semana Santa[4] establecía una serie de ritos para determinados días. Así, vemos en todas las parroquias la “solemne función de la ruptura del velo blanco” el Miércoles Santo; el oficio de “tinieblas” al atardecer del Miércoles, Jueves y Viernes Santo; la consagración de los Santos Óleos, la misa “In Coena Domini” con el despojo de altares, reserva en el Monumento y la ceremonia del “Lavatorio” el Jueves Santo; la Adoración de la Cruz y la “Misa de presantificados” el Viernes Santo; y el Sábado, también llamado Sábado de Gloria, función de la “aparición de la Aleluya” y bendición del agua y del fuego. Comprobamos también cómo ha desaparecido ya en este siglo el rito de la “Seña”,[5] que se realizaba en la Catedral.

En cuanto a las procesiones, estas quedaban subordinadas a los horarios de los cultos. Se continuaba sacando la mayoría de procesiones por la mañana o muy temprano en la tarde.[6] También se observa gran implicación de la curia en las mismas, siendo significativas la titulada precisamente “Procesión del Clero” del Martes Santo desde la iglesia de la Concepción, en que acompaña al paso de “Las lágrimas de San Pedro”, y la procesión del Santo Entierro, desde Santo Domingo. Así mismo, la procesión del “Señor de la Cañita” que salía desde la iglesia de San Agustín[7] en la tarde del Jueves Santo, visitaba los monumentos en su recorrido.

Establecemos seguidamente una comparativa entre las procesiones que, según Núñez de la Peña salían en la Semana Santa de 1676, las que lo hacían en 1764 según Lope Antonio de la Guerra y las que, según hemos visto salían en 1909:

 

Año 1676 (según Núñez de la Peña):

Procesión

Día de salida

Sede

Señor Predicador

Domingo de Ramos (tarde)

Los Remedios

Humildad y Paciencia

Lunes Santo (mañana)

Santo Domingo

Oración del Huerto

Lunes Santo (tarde)

San Francisco

Lágrimas de San Pedro

Martes Santo (tarde)

La Concepción

Jesús Nazareno

Miércoles Santo (tarde)

San Agustín

Ecce Homo (la Sangre)

Jueves Santo (tarde)

San Agustín

Santa Cena

Jueves Santo (noche)

Los Remedios

Cristo de La Laguna

Viernes Santo (madrugada)

San Francisco

Santo Entierro

Viernes Santo (tarde)

Santo Domingo

Soledad (Retiro)

Viernes Santo (tarde)

San Agustín

 

Año 1764 (según Lope Antonio de la Guerra):

Procesión

Día de salida

Sede

Conversión de la Magdalena (Señor Predicador)

Domingo de Ramos (tarde)

Los Remedios

Humildad y Paciencia

Lunes Santo (mañana)

Santo Domingo

Oración del Huerto

Lunes Santo (tarde)

San Francisco

Señor atado a la Columna

Martes Santo (mañana)

Los Remedios

Negación de San Pedro

Martes Santo (tarde)

La Concepción

Jesús Nazareno

Miércoles Santo (tarde)

San Agustín

Santa Cena

Jueves Santo (mañana)

Los Remedios

Ecce Homo (la Sangre)

Jueves Santo (tarde)

San Agustín

Señor de La Laguna

Viernes Santo (madrugada)

San Francisco

Dolorosa con el Señor en los brazos

Viernes Santo (mediodía)

La Concepción

Santo Entierro

Viernes Santo (tarde)

Santo Domingo

 

Año 1909 (según el programa publicado en el Diario “El Pueblo Canario”):

Procesión

Día de salida

Sede

Cristo Predicador

Domingo de Ramos (tarde)

Catedral

Humildad y Paciencia

Lunes Santo (mañana)

Santo Domingo

Oración del Huerto

Lunes Santo (tarde)

Las Claras

Señor atado a la Columna

Martes Santo (mañana)

Catedral

Lágrimas de San Pedro

Martes Santo (tarde)

La Concepción

Señor con la Cruz a cuestas (Nazareno)

Miércoles Santo (tarde)

San Agustín

Señor de la Cañita (Ecce Homo)

Jueves Santo (tarde)

San Agustín

Santa Cena

Jueves Santo (mañana)

Catedral

Cristo de La Laguna

Viernes Santo (madrugada)

San Francisco

Las Angustias (La Piedad)

Viernes Santo (mañana)

La Concepción

Santo Entierro

Viernes Santo (tarde)

Santo Domingo

 

En líneas generales, podemos comprobar que apenas ha variado el número de procesiones en el tiempo transcurrido, si bien es cierto que durante la primera mitad del siglo XIX, hubo un descenso en ellas a causa de la inestabilidad política del País, la célebre desamortización del ministro Mendizábal y problemas de diversa índole.

 

Segundo cuarto 1926-1950. La Procesión Magna. La República. La Guerra Civil y la posguerra.

Tras la llegada a nuestra Diócesis en 1925 del Obispo Fr. Albino González y Menéndez Reigada (1881-1958), la Semana Santa lagunera toma un nuevo impulso con la introducción de algunas novedades. La más notoria sería la introducción de la “Procesión Magna” en la tarde del Viernes Santo. Esta procesión, que se organizaría por primera vez en 1927,[8] era un clamor que muchas voces solicitaban desde hacía bastante tiempo. La siguiente referencia, aparecida en el diario “La Unión Lagunera” de 1879, ya lo ponía de manifiesto:

“[…] Cada año se nota mayor concurrencia de forasteros á quienes atrae la merecida fama de que gozan las funciones religiosas de que nos venimos ocupando, y el dia en que el Santo entierro, á imitación de varias poblaciones de la Península, se haga como debiera, acompañado de los Pasos, del Cabildo Catedral y demás corporaciones, no hay duda que la afluencia de gente de todos los pueblos será mucho más considerable”.[9]

De forma más amplia y en un modo más contundente se muestra un artículo de 1924, titulado: “Lo que debe ser la Semana Santa de La Laguna”[10] y firmado por R. de A. y M.[11] que, en lo que se refiere a la “Procesión Magna”, dice lo siguiente:

“[…] si como es de esperar, cristalizan en hechos nuestras indicaciones y llegan a erigirse con el tiempo las hermandades que hacen falta para asistir en cada una de las procesiones, no estará lejano el día en que, con el fin de darle mayor lucimiento y esplendor, pueda intentarse la organización de la magna, sacando procesionalmente el Viernes Santo por la tarde todos los pasos que hacen estación los demás días, digno remate de estos cultos, que sería como el eslabón final en que culminaría la cadena de festividades religiosas de nuestra Semana Santa. […]”

Mostramos y comentamos a continuación el programa completo de cultos y procesiones de este año de 1927:[12]

Domingo de Ramos

Catedral.—A las nueve y media, Bendición de Palmas por el Ilustrísimo Señor Obispo. Procesión por la plaza de la Catedral, cantando la Schola Cantorum del Seminario el “Pueri hebraeorum”. Misa solemne con Pasión cantada.

Santo Domingo.—A las nueve, Tercia, Asperges, Bendición y Procesión de Palmas. Misa cantada con plática.

Concepción.—A las ocho y media Bendición y Procesión de Palmas y Misa de Pasión.

Por la tarde, en la Catedral. A las tres, Maitines. A continuación sermón por el M. I. señor canónigo don Eutimio Rojas de Vera, y en seguida procesión con el Paso de Cristo Predicador.

Lunes Santo

Santo Domingo.—A las diez, Misa solemne con ministros y sermón por el M. I. señor canónigo don José García Ortega.

Después de la Misa, procesión con el Señor de la Humildad y Paciencia, llevándose también las Imágenes de Nuestra Señora de los Dolores, San Juan Evangelista y Santa María Magdalena, con asistencia de la Venerable Hermandad de Nuestra Señora del Rosario y Banda de música.

Por la tarde, a las siete, en Santo Domingo, función al Señor de la Humildad y Paciencia, con el Ejercicio del Santo Nombre.

En Santa Clara.—A las cuatro de la tarde. Procesión del Señor del Huerto, con asistencia de la Venerable Orden Tercera.

Martes Santo

Catedral.—A las nueve y media, función solemne en honor del Señor de la Columna, Pasión cantada y sermón por el M. I. señor Magistral, don Heraclio Sánchez.

Por la tarde. Después de Vísperas, tres y cuarto, procesión del Señor de la Columna, llevándose también la Imagen de Nuestra Señora de los Dolores, con asistencia de la Venerable Hermandad del Santísimo establecida en la Catedral.

Concepción.—A las cuatro de la tarde, Vísperas, sermón del M. I. señor don José García Ortega y procesión de las Lágrimas de San Pedro, con asistencia del Tribunal Eclesiástico y Hermandades de la parroquia.

Miércoles Santo

Catedral.—Por la mañana, Oficios de Pasión. Por la tarde, a las siete, Maitines de Tinieblas solemnísimos, cantando la Schola Cantorum del Seminario la 1ª Lamentación, el Responsorio IV, Amicus meus, Benedictus y el Miserere, todas estas cosas de T. L. de Victoria, canto polifónico a cuatro voces mixtas, y el Christus factus est de M. Haller, a cuatro voces mixtas.

San Agustín.—A las tres de la tarde, Rosario, sermón y procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno, visitando todas las iglesias del paso.

Jueves Santo

Catedral.—Comienza el coro a las ocho. A las ocho y media, Oficíos solemnísimos con asistencia de las autoridades y de las Hermandades. Consagración de los Santos Óleos, Comunión general, procesión.

La Schola Cantorum del Seminario cantará: Kirie y Gloria, de la Misa: Te Deum Laudamus, de Perosi, a dos voces; Credo, Sanctus y Agnus gregoriano; Comunión: Domine non sum dignus, de Victoria, a cuatro voces mixtas; y Ubi charitas, gregoriano.

A las 12, mediodía. Sale de la Catedral la procesión de la Cena, con asistencia de la Hermandad del Santísimo.

A las tres de la tarde, ceremonia del Mandato o Lavatorio. El Iltmo. señor Obispo lava los pies a doce pobres, a quienes la Catedral viste en este día, en conmemoración de los doce Apóstoles, a los cuales lavó los pies Jesucristo, antes de la última Cena, o sea antes de instituir el Santísimo Sacramento de la Eucaristía y darles la Sagrada Comunión.

Después del Lavatorio, sermón por el canónigo señor García Ortega.

A las cinco de la tarde: El Iltmo. señor Obispo, con las autoridades que quieran acompañarle, visitará los Monumentos.

A las siete, Maitines solemnísimos de Tinieblas, cantando la Schola Cantorum del Seminario como en la noche anterior. A continuación, el sermón de la Cena.

Santo Domingo.—Por la mañana, a las diez, los Oficios con Plática y Comunión general y procesión. En seguida la ceremonia de desnudar los altares. Por la tarde, a las siete, Maitines de Tinieblas.

Concepción.—A las nueve de la mañana Oficios. A las tres y media de la tarde, procesión del Señor de la Cañita, o sea de las burlas o irriciones que por nosotros sufrió el Señor en el patio del Pretorio de Pilatos. A las ocho de la noche, Tinieblas.

San Agustín.—A las ocho de la mañana. Oficios con misa cantada, Comunión y procesión al Monumento. A las tres de la tarde, procesión del Ecce Homo. No se visitará con ésta procesión las iglesias del paso, a fin de no perturbar el orden ni la devoción que debe reinar para visitar los Monumentos. La iglesia se cerrará a las diez de la noche.

Viernes Santo

Catedral.—A las nueve de la mañana, Oficios solemnes: Pasión cantada, Adoración de la Santa Cruz, procesión del Santísimo y Misa de Presantificados, cantando también en este día la Schola Cantorum del Seminario el Popule, de Victoria, y el Vexilla Regis, gregoriano.

Santo Domingo.—A las ocho y media, Oficios.

Concepción.-A las once de la mañana, Oficios, con sermón del señor García Ortega, y a continuación procesión de la Piedad.

San Agustín.—A las ocho de la mañana los Oficios. Por la noche no habrá función del Retiro, en atención a lo tarde que se habrá de terminar la procesión del Santo Entierro.

San Francisco.—Por la mañana. A las cuatro de la madrugada, saldrá, según costumbre, la procesión del Santísimo Cristo de La Laguna, acompañado de su Hermandad y Venerable Esclavitud.

Procesión del Santo Entierro.—A las tres y media de la tarde se organizará en la Catedral una procesión magna, en la que tomarán parte todos los Pasos que han salido en las distintas procesiones de Semana Santa, desde el Domingo de Ramos hasta el Viernes Santo, con sus respectivas Hermandades.

Se ordenarán por el orden histórico y cronológico de los Pasos o Hechos de la Vida del Señor, que cada uno representa. A esa hora, pues, estarán en la Catedral todos los Pasos, para lo cual podrán quedar allí en sus tronos correspondientes desde el día y hora en que cada uno haya salido a la calle. Exceptúanse los Pasos que hayan de salir de Sto. Domingo, sobre todo, el Santo Entierro, que se incorporará a esta procesión magna en la plaza del Adelantado.

El orden, pues, de los Pasos, será el siguiente:

1º Cruz alzada con ciriales y maceros de la Catedral y abriendo la marcha un piquete de Guardia.

2º El Paso de Cristo Predicador, al cual acompañará la Asociación de la Primera Comunión y de la Perseverancia, vulgarmente conocida por Asociación de la Beata Imelda, que es su Patrona.

3º Paso de la Cena, en la cual Nuestro Señor instituyó la Sagrada Eucaristía. Le acompañarán las Asociaciones del Santísimo (señoras) y las del Apostolado de la Oración. Y detrás de este Paso irá una Banda de música.

4º El Paso de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos, al cual acompañará la V. O. Tercera de San Francisco (señoras).

5º Paso de Las Lágrimas de San Pedro acompañándole las Hermandades de la Concepción.

6º El Paso del Señor de la Columna atado a la cual fué Nuestro Señor tan cruelmente azotado. Lo acompañará la Asociación de Nuestra Señora del Carmen y Perpetuo Socorro.

7º El Paso del Señor de la Cañita, acompañándolo la Asociación de la Medalla Milagrosa.

8º Jesús Nazareno, con el Colegio de Hermanos de la Doctrina Cristiana.

9º El Señor de la Humildad y Paciencia, con todas las Hermandades de hombres, Conferencias de San Vicente de Paul (hombres), Adoración Nocturna y Hermandades del Santísimo.

10º Imagen de Santa María Magdalena.

12º Santísima Virgen de los Dolores.

13º Santísimo Cristo de La Laguna, con su V. Esclavitud.

14º Paso del Santo Entierro, con el Seminario Conciliar.

15º Autoridades y Banda de música.

Los Pasos saldrán todos de la Catedral excepto los de Santo Domingo, que, como se ha dicho, se incorporarán a la procesión en la plaza del Adelantado.

En esta plaza, mientras va pasando la procesión, el Orfeón La Paz de La Laguna, cantará algunos cánticos religiosos.

Una vez llegada la procesión a la Catedral, los distintos Pasos se irán colocando en sus tronos en las capillas o alrededor del Presbiterio, por el mismo orden que en la procesión llevan. Y cuando haya entrado del lodo la procesión, habrá sermón, que predicará el M. I. señor don José García Ortega, canónigo de la S.I. Catedral.

Después del sermón, la Schola Cantorum del Seminario cantará el Responsorio Tenebrae factae sunt, de Victoria, a cuatro voces mixtas. Después de lo cual los distintos Pasos regresarán a sus respectivas iglesias.

Bendición Papal

El Iltmo. señor Obispo de la Diócesis dará la Bendición Papal con Indulgencia plenaria, después de la Misa solemne que, Dios mediante, se celebrará en la Santa Iglesia Catedral de La Laguna el Domingo de Pascua de Resurrección.

 

En cuanto a los cultos, hay que destacar la gran solemnidad con que se realizan los mismos, con intervenciones de coros como la Schola Cantorum del Seminario o el Orfeón La Paz, apareciendo incluso sus repertorios en el programa. Aunque no lo especifica, la ceremonia de la “ruptura del velo blanco” se realiza ya por esos años,  únicamente en la iglesia de La Concepción. El Obispo visitaba los Monumentos en la tarde del Jueves Santo junto a las autoridades civiles y militares que quisieran acompañarlo. En la ceremonia del “Lavatorio” del Jueves Santo se dice que la Catedral, como acto piadoso, viste a los doce pobres (del asilo) que se requieren para tal acto.

En lo referente a las procesiones, siguen realizándose casi todas en horario de mañana y tarde. La del Señor de la Humildad y Paciencia salía aún en la mañana del Lunes Santo, acompañado de las imágenes de la Virgen de los Dolores, San Juan Evangelista y María Magdalena. Encontramos que el Jueves Santo hay dos procesiones del Ecce Homo, una desde La Concepción y otra de San Agustín. Podría esto ser un error en el programa o bien algún hecho puntual, ya que la imagen que procesiona tradicionalmente es la de San Agustín, la cual y como novedad, no visita este año ni en lo sucesivo los Monumentos “a fin de no perturbar el orden ni la devoción”. En la tarde del Viernes Santo se organiza la primera Procesión Magna según el antedicho orden. Abre la marcha únicamente la cruz alzada y ciriales de la Catedral (posteriormente se añadirían las mangas y ciriales de las demás parroquias). Los pasos se ordenan según la cronología de la Pasión conformando la procesión un total de trece pasos,[13] entre los cuales, la única Virgen Dolorosa que procesiona es la actual Soledad de Santo Domingo.

Con la proclamación de la República, el 14 de abril de 1931, pocos días después de la Semana Santa, se generaliza en todo el país un ambiente hostil en torno a todo lo religioso. En La Laguna, afortunadamente, no hubo que lamentar la pérdida del patrimonio artístico-religioso, como sí sucedió en muchos otros lugares en los que el fanatismo político, la intolerancia y la brutalidad, se expandieron incontroladamente. Sin embargo, esta situación afectó en gran medida a los cultos externos que fueron suprimidos en los primeros años de la República por miedo a represalias. En 1933, tenemos constancia documental de la celebración de la “Procesión de Madrugada” por la siguiente nota periodística:

 

La Semana Santa y la religiosidad de nuestro pueblo

En la madrugada del Viernes Santo, con una solemnidad grandiosa y acompañamiento de Hermandades, Banda de música e inmenso gentío salió la procesión de la Dolorosa y el Santísimo Cristo, que hizo el recorrido de costumbre, visitando los templos de la ciudad y regresando a su santuario, después de cinco horas invertidas en el largo trayecto.

La procesión fué siempre acompañada por el inmenso gentío que, en el mayor orden y compostura, le siguió religiosamente.[14]

 

A partir de 1934, con motivo del Año Santo, se intenta volver a revestir de solemnidad los actos de la Semana Santa. Para ello, se convocan reuniones donde participan diversas personas y colectivos de la Ciudad, a la vez que se crea una comisión organizadora de los actos del programa de cultos y procesiones. También la prensa se hace eco de este asunto:

 

PRÓXIMAS SOLEMNIDADES. La Semana Santa en La Laguna

Por un nutrido grupo de vecinos de esta ciudad, secundado por varios e importantes comerciantes y diversas sociedades, se piensa celebrar aquí, con toda solemnidad y brillantez, la próxima Semana Santa.

A tal efecto, seguidamente tendrá lugar una reunión de todas las fuerzas vivas y lo más destacado de la población, donde se designar á la Comisión encargada de ir ultimando detalles.[…] Según nuestras noticias, el entusiasmo que reina en la población y toda su jurisdicción es grande por esta feliz iniciativa.

Oportunamente y en sucesivas notas iremos adelantando el alcance del importante programa que se está articulando y hoy podemos anunciar que este superará, seguramente, a las ya célebres Semanas Santas de esta ciudad, de feliz recordación.[…][15]

 

Exponemos a continuación el Programa de Cultos y Procesiones de 1934,[16] con motivo de la reorganización emprendida en este año:

 

Domingo de Ramos, día 25 de Marzo

A las nueve de la mañana bendición y procesión de palmas. Seguidamente Misa y Pasión cantada en la Santa Iglesia Catedral.

Los mismos cultos en la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, a las nueve; y en Santo Domingo, a las ocho y media.

Por la tarde, a las cuatro, sermón de Cristo Predicador, en la Santa Iglesia Catedral.

Lunes Santo

Parroquia de Santo Domingo.— A las diez, solemne función con sermón en honor del Señor de la Humildad y Paciencia.

Convento de Santa Clara. -A las cinco y media de la tarde, cultos en honor del Señor del Huerto con sermón.

Martes Santo

Santa Iglesia. Catedral.— A las nueve de la mañana, oración en honor del Señor de la Columna con sermón.

Parroquia de la Concepción.—A las cinco de la tarde, Completas cantadas y sermón de  las Lágrimas de San Pedro, con procesión por el interior del templo.

Miércoles Santo

Por la mañana, cultos propios del día en todas las iglesias y ceremonias del Velo Blanco en la parroquia de la Concepción.

Iglesia de San Agustín.—A las ocho y media de la mañana, función en honor del  Nazareno con sermón. A las cuatro y media, procesión del Nazareno y “Ecce Homo”, incorporándose al paso de éstas por el convento de las Ciaras el artístico “paso” del Huerto, acompañado de la Venerable Orden Terrera, visitando todas las iglesias, terminando en la Santa Iglesia Catedral. A las seis y media, Tinieblas en la Catedral con Miserere cantado.

Jueves Santo

Darán comienzo los cultos desde las seis de la mañana en San Sebastian, convento de las Claras, Santa Catalina, San Francisco, San Agustín, Santo Domingo, parroquia de la Concepción y Santa Iglesia Catedral, terminando con la procesión al Monumento.

A la una de la tarde, procesión de la Cena, acompañada de la Venerable Hermandad del Santísimo de la Santa Iglesia Catedral.

A las tres, ceremonia del Lavatorio, en la Santa Iglesia Catedral y sermón.

Durante la tarde, las Cofradías establecidas en esta ciudad visitarán las Monumentos rezando las Estaciones.

Por las innovaciones que se han hecho en algunos de los Monumentos, por su conjunto y valor artístico serán dignos de visitarse.

A las seis y media, en la Santa Iglesia Catedral, Maitines, cantando un precioso “Miserere” la Schola Canthorum del Seminario. A continuación sermón de la Cena.

Viernes Santo

A las tres de la madrugada, el tradicional y emocionante sermón del Crucificado en el Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna. A las cuatro en punto de dicha madrugada saldrá procesionalmente el Santo Cristo, Nuestra Señora de los Dolores, San Juan y la Magdalena, acompañados de la Pontificia y Venerable Esclavitud y representaciones de las distintas Cofradías.

Al paso de esta procesión cantarán  distintos coros y será acompañada de la Banda Municipal de esta ciudad y Banda de clarines a caballo y Banda de tambores al estilo de Sevilla.

En todas las iglesias habrá en este día Misa de Presantificados y Adoración de la Cruz.

A las diez, en la parroquia de la Concepción, además de los cultos propios del día, sermón del Descendimiento. Acto seguido procesión de la Piedad, San Pedro y la Dolorosa, del célebre escultor Lujan Pérez, haciendo el recorrido completo hasta la Catedral.

A la una de la tarde en la Santa Iglesia Catedral, con motivo de hallarse el Santísimo Cristo de La Laguna en dicho templó, se celebrará el sermón de las Siete Palabras, a cargo de un elocuente orador sagrado.

En este acto, con motivo de la terminación del Año Santo, harán la Adoración al Santo Cristo las Hermandades que a este asistan y la Venerable Esclavitud.

Tomará parte en los intermedios la Schola Canthorum del Seminario.

A las tres y media, se organizará la suntuosa y celebrada procesión “Magna”, con todos los “pasos”, partiendo de la Santa Iglesia Catedral, uniéndose en la Piaza del Adelantado al Santo Entierro que sale de la parroquia de Santo Domingo.

Presidirá esta precesión el Gobernador Eclesiástico y demás personalidades invitadas a tal fin.

Asistirán a la misma varias bandas de música y una de clarines y tambores.

Al regreso a la Catedral se celebrará el sermón del Santo Entierro, y terminado éste continuará la procesión a sus respectivas iglesias.

A las nueve de la noche, cultos del Retiro y precesión de la Soledad en la Santa Iglesia Catedral, con sermón a cargo del M. I. señor Provisor, cantándose un precioso “Stabat Mater” y varios Motetes.

Sábado Santo

Cultos propios del día en todas las iglesias y aparición de la Aleluya.

Domingo de Resurrección

A las cinco de la tarde, en las parroquias de Santo Domingo y la Concepción y en la Santa Iglesia Catedral, Maitines, Misa y procesión del Resucitado. La de la Concepción hará el  recorrido de la Plaza de la Iglesia.

La Comisión ruega encarecidamente al público en general, asista a estos cultos piadosos con el debido respeto, muy en especial en los días de Jueves y Viernes Santo, así como a las señoras y señoritas, luzcan la clásica mantilla española, todo ello encaminado a la mayor solemnidad y ostentación.

Habrá servicio especial de vehículos a los pueblos limítrofes. En la madrugada del Viernes Santo, desde la capital a esta ciudad par a asistir a la procesión del Cristo, habrá un servicio de autobuses.

La Comisión

La Laguna de Tenerife, Marzo, de 1934.

 

Como podemos comprobar, se realiza un importante esfuerzo para volver a revestir a la Ciudad de La Laguna de la solemnidad que merecen sus actos. Se organizan festivales y se postula por las calles con el fin de recaudar fondos. Los cultos vuelven a celebrarse con la pompa y el boato de años anteriores, contando la mayoría de ellos con acompañamiento musical. Los sermones de los distintos días siguen teniendo la mayor atención, aunque se omiten los nombres de los oradores. También se instaura a partir de este año en la Catedral el “Sermón de las Siete Palabras” en honor al Cristo de La Laguna, teniendo lugar hacia el mediodía o primeras horas de la tarde del Viernes Santo.

En cuanto a los cultos externos, comprobamos que siguen sin salir a la calle algunas procesiones, haciéndolo por el interior de las iglesias muchas de ellas. Sin embargo, a partir de este año, se reúnen en el Miércoles Santo algunas de las procesiones que salían tradicionalmente otros días, constituyendo con ello importantes novedades. A la procesión del Nazareno que lo hacía ya en este día, se suman la del “Señor de la Cañita” (Ecce Homo), que venía procesionando desde sus comienzos en Jueves Santo, siendo esta la mayor novedad, y la de la Oración del Huerto, que hasta 1931, salía el Lunes Santo. El Jueves Santo procesiona únicamente el paso de la Cena a mediodía. El Viernes Santo, lo hace el Cristo de La Laguna en la madrugada y La Piedad, con San Pedro y la Dolorosa, a mediodía. Por la tarde, sale de nuevo la Procesión Magna que cuenta con 15 pasos procesionales, incorporándose muchos de ellos sólo para este día.

Al año siguiente, en 1935, tenemos tres novedades destacables: la edición de un programa de mano de la Semana Santa de La Laguna;[17] la incorporación del nuevo paso de las “Insignias de la Pasión”; y la Procesión del Retiro nuevamente por las calles la noche del Viernes Santo, con la Dolorosa del nuevo paso de las “Insignias de la Pasión” desde la Catedral hasta el Convento de Santa Catalina, rezándose el Via Crucis durante el recorrido.[18]

La Guerra Civil (1936-1939) viene a significar en nuestras islas el cambio de régimen político desde los primeros momentos. El nuevo régimen, adopta una postura cercana a la Iglesia Católica, con lo que desaparece el temor anterior.

La Semana Santa de 1937, en plena guerra, y a pesar de las circunstancias, no varía demasiado con respecto a las últimas celebraciones debido a que, como hemos visto, ya desde 1934 se había reorganizado por una comisión encargada al efecto. Por tanto, se sigue en la misma línea de querer celebrarla con la mayor solemnidad y esplendidez. Para ello, continúa la misma fórmula de festivales y postulados recaudatorios destinados a tal fin. La novedad más destacable en este año es la recuperación de la procesión del Cristo Predicador el Domingo de Ramos.

En 1939, se vuelve a poner de manifiesto la importancia de los sermones y sus oradores, volviendo a aparecer con nombres y apellidos en el programa de cultos. La “Procesión Magna” sufre algún cambio con respecto a ediciones anteriores con el traslado, anteriormente a la procesión, del Santo Entierro desde la iglesia de Santo Domingo hasta la Catedral, en lugar de su incorporación en la Plaza del Adelantado, como se venía haciendo.

La Semana Mayor de 1942 nos trae algunas novedades con respecto a las anteriores. El Viernes de Dolores vuelve a salir la procesión con la “Predilecta” en un recorrido alrededor de la plaza de la Concepción. El Lunes Santo hace lo propio la procesión de la Oración del Huerto desde el Convento de las Claras. El Martes Santo también sale, después de algunos años, la procesión de las Lágrimas de San Pedro desde la Concepción. El Jueves Santo lo hace nuevamente la procesión de la Humildad y Paciencia, que anteriormente desfilaba el Lunes Santo.

Los cultos se celebran por estas fechas con gran solemnidad y magnificencia. La música sacra, gracias a la abundancia de formaciones corales en la Ciudad y a la disposición de sus integrantes junto con el clero, está presente todos los días tanto en los cultos internos como externos.

A partir de 1943, algunas procesiones retrasan su horario habitual de salida haciéndolo ya a últimas horas de la tarde o incluso de noche, como la del Señor de la Humildad y Paciencia que lo hace el Jueves Santo a las 9 de la noche.

El año 1944 nos trae la novedad de la reunión de las imágenes de los Santos Varones, San Juan y la Magdalena en un único paso procesional, saliendo en esta forma en la “Procesión Magna”.

El Domingo de Pasión de 1947 es testigo de la salida procesional del Stmo. Cristo de Burgos, después de muchísimos años sin participar en los cortejos procesionales. Después del recorrido, en que se rezó el Via Crucis, terminó el acto con el descendimiento y besapié de la imagen. Es también este año de 1947 el de la consagración episcopal del recordado D. Domingo Pérez Cáceres.

La Semana Santa de 1949 nos sorprende con el primer pregón dedicado a una de las mayores celebraciones de esta Ciudad. Ante los micrófonos de Radio Club, el profesor de la Universidad de San Fernando D. Manuel González de Aledo y Rodríguez de la Sierra, lee su pregón, precedido por la interpretación de varias obras musicales a cargo de los coros “San Agustín” y “Orfeón La Paz”, así como la lectura de obras poéticas de D. José Hernández Amador y D. Manuel Verdugo. Otra novedad es la “Procesión del Retiro” que vuelve a la iglesia de San Agustín con la imagen de la Virgen de los Dolores de esta misma iglesia (actual Soledad de la Cofradía del Nazareno).

Finalizando este segundo cuarto de siglo, los cultos y procesiones adquieren una gran suntuosidad y riqueza ornamental que, como veremos, seguirán en aumento en años sucesivos.

 

Tercer cuarto 1951-1975. Auge. Nuevas cofradías. Adopción del hábito penitencial. La reforma litúrgica. Crisis espiritual. El turismo.

Al esplendor alcanzado en los últimos años de celebración de nuestra Semana Mayor, hay que sumar la creación de nuevas cofradías penitenciales que, con el fin de dar mayor culto a las sagradas imágenes que procesionan, surgen en nuestra Ciudad a principios de los años cincuenta. La Hermandad de la Sangre, fundada en el verano de 1950 para rendir culto al “Señor de la Cañita”, tiene el privilegio de ser la primera de ellas, siendo ejemplo para las siguientes que se crearán en pocos años. Esta Hermandad, adopta desde sus inicios el hábito penitencial, iniciando así una nueva etapa en la Semana Santa de La Laguna.

La idea de adoptar el hábito penitencial al estilo de Sevilla, era algo que se perseguía desde hacía bastantes años. De hecho, uno de los primeros en manifestarlo abiertamente fue D. Ramón de Ascanio en otra parte del artículo antes citado:

“[…] El primer punto abarca dos extremos:—erección de nuevas cofradías y adopción en las ya existentes de las túnicas y capirotes, al estilo de los que se usan en la Península. […]”[19]

 

El hábito penitencial, novedoso en nuestra ciudad,[20] es muy bien recibido, luciéndolo su Hermandad en la procesión del Ecce Homo, en la noche del Miércoles Santo de 1951. Esta procesión, que salía en los años anteriores por la tarde junto a la del Nazareno, lo hace a partir de este año en solitario y en horario nocturno.

La fundación de la Hermandad de la Sangre y el nuevo estilo adoptado motiva la creación en los años siguientes de nuevas cofradías penitenciales. Así, en 1951 se funda la Cofradía de la Flagelación, con sede en la S. I. Catedral y que toma como titulares al Señor atado a la Columna y a Ntra. Señora de las Angustias. Su primer desfile procesional lo realiza al año siguiente. En 1952 lo hace la Cofradía de la Misericordia en Santo Domingo de Guzmán, tomando al Señor de la Humildad y Paciencia y al Cristo Difunto como titulares, procesionando por primera vez al siguiente año. En 1953 se funda, en el seno del Colegio Nava-La Salle, la Cofradía del Nazareno que se establece en la iglesia de San Agustín y que toma por titulares a las imágenes de Jesús Nazareno y Ntra. Señora de la Soledad. Por diversos motivos, se retrasa su salida procesional con hábito penitencial hasta 1956. En el año 1954[21] se funda la Cofradía del Lignum Crucis con sede en la iglesia de la Concepción, la cual toma como titular a la imagen de la Virgen de la Piedad con el Señor en los brazos, sacando igualmente la Cruz-relicario que da nombre precisamente a esta cofradía. Su primera salida procesional se realiza ese mismo año. También en 1954 se funda la Cofradía del Stmo. Cristo de Burgos en la iglesia de San Agustín para dar mayor culto a su titular, desfilando por primera vez el Domingo de Pasión del siguiente año. El año 1955 es testigo de la fundación de varias cofradías: la Cofradía de la Unción y Mortaja de Cristo, en la iglesia de Santo Domingo de Guzmán con el paso de los Santos Varones y la Magdalena, que desfilaría por primera vez al año siguiente; la Cofradía de Stmo. Cristo de las Caídas en la iglesia de San Juan Bautista, que procesiona por primera vez en 1958; la Sección Penitencial de la Hermandad del Rosario con sede en Santo Domingo de Guzmán, llevando como titular a la Virgen de la Soledad y saliendo por primera vez en 1957; y la Cofradía de las Insignias de la Pasión del Señor y la Soledad de María Stma. en el Convento de Santa Catalina, con el paso de la Virgen de la Soledad y las Insignias de la Pasión, que desfilaría por primera vez en 1956. Después de tal número de fundaciones de cofradías, nada menos que diez en seis años, sólo se realiza la fundación de una cofradía más en este período. Se trata de la Cofradía de la Sentencia, que teniendo como titular a la imagen de Ntro. Padre Jesús de la Sentencia, se funda y procesiona por vez primera en el año 1961.

Otro hecho destacable en estos años es la creación, en 1953, de la Junta de Hermandades y Cofradías de San Cristóbal de La Laguna como “órgano representativo que, sin mengua de las facultades inherentes a la personalidad de cada una de las Hermandades y Cofradías, fuera el cauce legal por el que tomaran expresión las funciones de relación de las mismas entre sí, con el Municipio y con la Superior Autoridad Eclesiástica, en orden a la celebración de los desfiles procesionales y de las cuestiones directamente derivadas de los mismos”.[22]

La reforma de la liturgia de Semana Santa, emprendida por el Papa Pío XII ya desde las postrimerías de la década de los cuarenta, entra definitivamente en vigor en 1956. Básicamente esta reforma pretende retornar a los ritos de la antigüedad cristiana, cuando las funciones se hacían en las mismas horas en que se realizaron los hechos de la Pasión, facilitando también la asistencia de un mayor número de fieles a dichas funciones. Así, los cambios más destacados los suponen los días del Triduo Sacro: el Jueves Santo se vuelve a celebrar la Función de la Consagración de los Santos Óleos por la mañana, mientras que se reserva a una hora entre las cinco y las ocho de la tarde la Misa de la Cena del Señor, incluyendo en ella la ceremonia del “Lavatorio”; en el Viernes Santo la función se realiza hacia las tres de la tarde, hora en que murió el Salvador, y en ella hay comunión de los fieles; el Sábado Santo se considera día alitúrgico y se guarda luto riguroso. La función sagrada de la Vigilia Pascual comienza de modo que la misa se inicie hacia la medianoche.

Esta reforma tuvo su culminación en los siguientes años tras la celebración del Concilio Vaticano II (1962-1965), que sentó las bases del Nuevo Orden Litúrgico que se implantó a partir de entonces. Los cambios más destacados, en lo relativo a la Semana Santa, fueron la adopción de la lengua vulgar en lugar del latín para toda la liturgia y la simplificación de los ritos.

Sin embargo, pese a los esfuerzos del Concilio por fomentar la participación de los fieles y coincidiendo con esta nueva etapa de la Iglesia Católica, se aprecia un nuevo fenómeno que trae aparejado en sus comienzos una verdadera crisis espiritual: se trata ni más ni menos que del turismo.

La llegada del turismo a nuestro País en general y a nuestras Islas en particular supone un nuevo estilo de vida para muchos. La necesidad de atender una demanda turística basada sobre todo en nuestro clima, hace que se oriente la oferta hacia un turismo de sol, playa y ocio, por lo que en pocos años, se multiplican los hoteles, apartamentos y locales de todo tipo. Esto, que en un principio se le ofrece exclusivamente al turista foráneo, poco a poco se convierte en un atractivo para los propios habitantes, que aprovechan los días festivos (como los de Semana Santa) para hacer este tipo de “escapadas”. Las funciones religiosas y las procesiones ya no son el centro de atención para muchas personas en los días de Semana Santa. Comienza a notarse la falta de fieles en los días principales pero sobre todo es bastante notable en los primeros días de la Semana Mayor. Las cofradías ven como muchos de sus miembros no acuden a los actos al tiempo que comienzan a disminuir las vocaciones sacerdotales.

Al turismo hay que unir otro factor que acentúa la crisis espiritual. Los últimos años del régimen franquista se caracterizan por un intento de apertura que viene aparejado a una mayor permisividad en cuanto a opiniones, iniciativas e influencia foránea. La sociedad comienza a poder elegir y adoptar modos de vida ligados o no a la religión.

Las celebraciones de la Semana Santa en La Laguna sufren un duro golpe al perder parte de su patrimonio en el fatídico incendio que destruyó por completo la iglesia de San Agustín en 1964. En este incendio se malogró un magnífico y amplio templo (incluido su tesoro), que a su vez, era sede de varias cofradías como la Hermandad de la Sangre, que perdió a su titular y todos sus enseres; la Cofradía del Nazareno, que logró salvar a la Virgen de la Soledad y rescatar, aunque con serios desperfectos, la imagen del Nazareno; y la Cofradía del Cristo de Burgos que perdió a su titular en el incendio. Tras esta fatal eventualidad, se realizó un importante esfuerzo para realizar una nueva talla del “Señor de la Cañita” lo más fiel posible a la anterior, ya que gozaba aquella de gran devoción. Así, se encargó al escultor Ezequiel de León la nueva imagen que procesionaría ya en la Semana Santa de 1965 desde la iglesia de la Concepción. De igual forma, se pudo restaurar la imagen del Nazareno que, junto a la Soledad y su cofradía, volvieron a las calles esta vez desde la S.I. Catedral. No tuvo tanta suerte la Cofradía del Stmo. Cristo de Burgos, que se disolvió tras el triste suceso después de haberlo perdido todo.

Una novedad destacable, por lo insólito del hecho, fue la transformación de la imagen del muy antiguo y tradicional Cristo Predicador para adaptarlo a un nuevo paso que saldría por primera vez en la Semana Santa de 1973: la Entrada de Jesús en Jerusalén.

Otro hecho relevante en los últimos años de este período fue el derrumbe de la cubierta de la iglesia de la Concepción en 1971, motivo por el cual se mantuvo cerrada al culto por espacio de cinco años.

Este cuarto de siglo concluye con la muerte del General Franco y el final de un régimen abiertamente pro-católico tras el cual, se abre un período de incertidumbre tanto política como social y religiosa.

 

Último cuarto 1976-2000. Laicismo. Recuperación. Nuevos pasos y hermandades. Incorporación de la mujer a las cofradías. Nueva visión.

Con la institución de la democracia en nuestro País, se propugna una nueva Constitución en 1978 que, en lo tocante a la religión, establece que España se declara un Estado aconfesional. De esta forma y paulatinamente, la sociedad española se irá convirtiendo en una sociedad laica donde la religión católica, anteriormente uno de sus pilares, pasa a ser un mero elemento tradicional que coexiste junto a otros en el ámbito social y cultural.

En el año 1976 se abre de nuevo al culto la iglesia matriz de la Concepción tras las obras de reparación total de su techumbre. Su interior también ha sufrido reformas, dando al templo una apariencia muy diferente a la que tenía. Su aspecto refleja en cierto modo la religiosidad de este tiempo que, unido a la pobreza litúrgica puesta de manifiesto tras las reformas acordadas en el Concilio Vaticano II, dan como resultado unos cultos de Semana Santa con una mengua importante en contenidos catequéticos y pérdida en gran parte de la anterior solemnidad.

A pesar de estas circunstancias, comienza a notarse una recuperación que se da, sobre todo, en los desfiles procesionales con la incorporación de nuevas cofradías y pasos a la Semana Santa. En 1977, entorno a la iglesia de San Lázaro, un grupo de jóvenes del barrio logra reunir un vistoso paso integrado por las imágenes del Cristo del Calvario, la Dolorosa, San Juan y la Magdalena, completándolo más tarde con los dos ladrones y renovando algunas de las primeras tallas. Realiza su primera salida procesional en la mañana del Viernes Santo de ese mismo año. La Cofradía del Calvario se funda en el mes de octubre, acompañando ya a este paso al año siguiente. En 1978 se funda en la iglesia de la Candelaria del barrio de la Cuesta, la Cofradía de Jesús ante Caifás, pensada para desfilar junto a su titular en la Semana Santa lagunera. Así lo hace cada Martes Santo desde 1979 hasta 1984, último año de su participación en las procesiones del casco histórico ya que, posteriormente, desfilaría sólo en el barrio de la Cuesta y en la “Procesión del Silencio”. En la iglesia de la Concepción, se crea en 1979 la Cofradía del Rescate por miembros de las hermandades allí establecidas. Adopta como titulares al Cristo del Rescate y a la Dolorosa, sacando igualmente en procesión el paso de Las lágrimas de San Pedro, una vez que ya había dejado de acompañarlo el Clero y el Seminario. Con esta cofradía, se retoma el Domingo V de Cuaresma o Domingo de Pasión como día de salida procesional, esta vez con el Stmo. Cristo del Rescate y la Dolorosa. En 1980, se funda también una cofradía penitencial en la iglesia de San Benito Abad, que toma como titular a la imagen de la Verónica y que realiza su estación penitencial el Miércoles Santo. En 1984 se crea la Sección Penitencial de la Hermandad del Santísimo de la S.I. Catedral, que acompaña desde el siguiente año y junto a la propia Hermandad, el paso de la Santa Cena. En 1987 se refunda la Cofradía del Cristo de Burgos realizándose un importante esfuerzo para salir a la calle ya que todo es nuevo. Se encarga una réplica de la desaparecida talla en el incendio de San Agustín y se construye un nuevo trono para que pueda participar ya en la Semana Santa de ese mismo año.

Los años siguientes se caracterizan por las mejoras en los pasos ya existentes, la restauración de varias imágenes, la incorporación de algunas tallas de nueva factura como la de la Virgen de la Amargura en 1988 o la del Cristo de la Santa Faz en 1991 y otras que no procesionaban, como el Cristo del Amor Misericordioso de la S. I. Catedral, que lo hace por primera vez el Lunes Santo de 1994, incorporándose su cofradía algo más tarde.

Una de las grandes innovaciones de este último cuarto de siglo, en parte motivado por una mengua considerable en el número de cofrades y en parte por los cambios sociales ocurridos en las últimas décadas, es la incorporación de la mujer a las cofradías penitenciales. Una de las primeras que admitió mujeres entre sus filas fue la Cofradía de la Flagelación desde 1987, siendo además dicha cofradía la que contó con la primera mujer Cofrade Mayor en el año 1993. Este hecho, sin duda, motiva un resurgimiento de las hermandades que contribuye notablemente a enaltecer los desfiles procesionales.

Es este cuarto de siglo un período marcado sobre todo por el cambio social. Una nueva visión de nuestro entorno que baraja elementos novedosos y tradicionales. Nuestra Semana Santa no es ajena a todo esto. La Semana Santa lagunera experimenta a partir de la última década una nueva dimensión en la que intervienen varios factores que enumeramos a continuación:

– las cofradías, al admitir mujeres en la mayoría de ellas, cuentan con un mayor número de miembros. Esto supone, por un lado, mayor dinamismo en el seno de la cofradía, y por otro, aumentan los ingresos provenientes de las cuotas de los cofrades, con lo que se puede afrontar algunos gastos para la mejora de los tronos y enseres.

– se advierte una mayor labor de caridad y de actividades durante el año que dinamizan la vida de algunas cofradías.

– se realizan conferencias, exposiciones y conciertos durante la Cuaresma.

– se elabora un programa de mano muy trabajado y de gran calidad.

– se promociona turísticamente nuestra celebración.

– varias cadenas de televisión se interesan por la Semana Santa de nuestra Ciudad, retransmitiendo algunos de los actos principales.

 

Llegados al cambio de siglo, con lo que concluimos este trabajo, la celebración de la Semana Santa de La Laguna muestra por una parte, una renovación en el ámbito de hermandades y cofradías que se manifiesta sobre todo en la mayor suntuosidad y riqueza procesional. Por otra parte, se advierte un cierto distanciamiento entre las propias hermandades y los responsables eclesiásticos que, en muchos casos, recelan del cariz que toman algunas cofradías y procesiones. De la misma forma, disminuye la solemnidad en la celebración de los cultos, pasando a primar, en algunas ocasiones, la celeridad en los mismos para no retrasar la salida procesional.

La evolución de nuestra Semana Mayor a lo largo del siglo XX ha pasado por diversas etapas marcadas por la tradición y la novedad, la guerra y los sistemas políticos, la espiritualidad y la crisis, la pérdida y la recuperación de elementos… Una evolución que seguirá transcurriendo con el paso de los años, si Dios quiere.

 

David Marrero Pérez


 

[1] Boletín Eclesiástico de las Diócesis de Canarias y Tenerife, abril de 1860. Dato obtenido de M. RODRÍGUEZ MESA, La Semana Santa de La Laguna, después de la creación de la Diócesis Nivariense, La Laguna 2001. (Separata)

[2] Boletín Oficial Eclesiástico del Obispado de Tenerife, abril de 1889.

[3] El Pueblo Canario 5/04/1909. Por haberse publicado el programa de cultos en lunes se obvia el domingo anterior, Domingo de Ramos.

[4] Pío XII crea en 1948 la Comisión para la Reforma Litúrgica General. Se lleva a cabo en los años sucesivos la modificación de la liturgia de Semana Santa que tendría el impulso definitivo con el Concilio Vaticano II.

[5] Este rito, que conllevaba una gran carga de significado, fue suprimido por el Cabildo Catedral hacia la primera década del siglo.

[6] Desde 1753, se observa el mandato del obispo fray Valentín Morán de no sacar procesiones en la noche.

[7] En el programa de cultos de 1909 se dice que esta procesión saldría de la iglesia del Hospital [de Dolores]. A pesar de que podría tratarse de un error, conviene recordar que por esas fechas, la iglesia de San Agustín era sede provisional de la Catedral debido a las obras de reconstrucción de esta última. Por ello, suponemos que el patrimonio catedralicio (incluido sus pasos procesionales) pasarían a la iglesia de San Agustín, pudiendo tener algunos problemas de espacio. La iglesia del Hospital de Dolores, en ese entonces funcionaba como capilla del propio Hospital.

[8] Conmemorando los 50 años de la efectividad del Obispado.

[9] La Unión Lagunera 17/04/1879.

[10] Gaceta de Tenerife 16/04/1924. El artículo completo es sumamente interesante y puede verse en el siguiente enlace.

[11] Estas iniciales, creemos casi con total seguridad que son las de D. Ramón de Ascanio y Montemayor (1885-¿?) que, entre otras ocupaciones, fue perito mercantil, militar, catedrático de lengua inglesa de la Escuela de Comercio, socio del Casino de La Laguna, presidente de la Cámara Oficial Agrícola de La Laguna, siendo además esclavo mayor del Stmo. Cristo de La Laguna en 1925.

[12] Programa publicado en el diario Gaceta de Tenerife de los días 10/04/1927 y 12/04/1927.

[13] En la publicación de dicho programa, existe una alteración en el orden de los pasos de la “Procesión Magna” de este año, o más bien una omisión ya que, del paso integrado en el nº 10 del orden procesional, se pasa al nº12 faltando en medio un paso que con toda seguridad se trata de la imagen de San Juan Evangelista.

[14] Gaceta de Tenerife 16/04/1933.

[15] Gaceta de Tenerife 15/03/1934.

[16] Gaceta de Tenerife 23/03/1934.

[17] Muy posiblemente, la comisión encargada de las solemnidades de 1934, habría sacado en su momento un pequeño programa o folleto con los actos a celebrar, pero lamentablemente no sabemos si se conserva algún ejemplar.

[18] Existe constancia documental fotográfica de que el Via Crucis que se rezaba durante la “Procesión del Retiro” se componía de catorce cruces que, previamente, habían sido portadas por seminaristas durante la “Procesión de Madrugada” del Viernes Santo, colocándose a su paso en diferentes tramos de la calle y conformando así el recorrido del Via Crucis.

[19] Gaceta de Tenerife 16/04/1924.

[20] El hábito penitencial sevillano, conocido también como “hábito de nazareno” o, entre nosotros popularmente, “traje de capuchino”, se había incorporado ya desde 1937 a la Semana Santa de Santa Cruz de Tenerife, vistiéndolo la Hermandad de la Santa Cruz y del Santo Entierro.

[21] Hay que reseñar que, aunque las cofradías que se mencionan, nacen efectivamente en este año llegando incluso una de ellas a desfilar en el mismo, su refrendo oficial se efectúa al año siguiente.

[22] Estatutos de la Junta de Hermandades y Cofradías de San Cristóbal de La Laguna.