Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción


Es la más antigua de las iglesias parroquiales de la isla, y la matriz de la  que salieron todas las demás. En ella se celebró la primera fiesta del Corpus Christi de Tenerife, en 1496.

La primera fabrica de la iglesia data de 1496-97, de la cual no queda ningún rasgo en la actualidad. En 1515, el cabildo de la isla, solicita al Cabildo Eclesiástico de Las Palmas autorización para reedificar y ampliar el templo. Estas remodelaciones se ven frenadas por la oposición del Adelantado, cuyos intereses estaban orientados a favorecer el desarrollo de la Villa de Abajo. Tras varios avatares, en 1558, la iglesia ya presenta la distribución que conocemos hoy en día, es decir, tres naves separadas por columnas. Debido a las obras y ampliaciones que sufrió la iglesia en el siglo XVII se hizo necesaria una reforma total, la cual fue aprovechada para ampliar la capilla mayor (1714-1737).

Durante el siglo XVIII se hicieron sucesivas construcciones y derribos de diferentes partes del edificio, debido por un lado a las malas estructuras que presentaba, por otro a la mala calidad de los materiales empleados. Parte de la construcción que vemos en la actualidad se comenzó a fines del siglo XVIII, basándose en los planos del arquitecto Diego Nicolás Eduardo, de los cuales en 1708 sólo se llegó a terminar la cabecera del templo, la sacristía y la capilla mayor. La techumbre se colocó en 1772.

En la actualidad, la iglesia es un conglomerado de edificaciones de épocas y trazos diferentes que no guardan unidad en su construcción. La fábrica es la usual en los templos canarios: cantos o esquinas, marcos de puertas y ventanas de piedra del país y lienzos de pared de material ligero.

Al templo se accede por sus dos puertas laterales, la del lado este, del siglo XVI, se encuentra al nivel de la plaza, mientras que a la puerta oeste se accede por unas escalinatas de piedra flanqueadas por jardines.

En el lado este de la iglesia, formando un cuerpo independiente, nos encontramos con la torre de planta cuadrada, que sirve de campanario, frecuentemente usada como símbolo de La Laguna.

La torre fue construida por primera vez en 1577, luego derribada para volverse a hacer en 1630, y por tercera y última vez en 1694, aunque ha sufrido transformaciones también en este siglo.

La torre es de cantería y está compuesta por cubos prismáticos perforados por vanos adintelados, coronando la composición un remate poligonal sin terminar.

El cuerpo bajo de la torre, al que se accede desde una capilla interior, es utilizado como baptisterio y está cubierto por una bóveda gótica.