La vida de los pueblos está compuesta de tradiciones

Ángel Carballo Ledesma

La vida de los pueblos está compuesta de tradiciones, de cosas que nos ha ido legando el pasado y de hechos nuevos que se van produciendo. No es posible olvidar ni lo uno ni lo otro. Ridícula actitud la de quien quisiera dar de mano a todo lo que la tradición es y supone. Pero ridículo también pretender captar la vida actual en moldes que se hicieran hace siglos.

Entre las cosas tradicionales de todos los pueblos cristianos, y por ello de la Ciudad de San Cristóbal de La Laguna, está su Semana Santa.

Por algo, en el centro mismo de Aguere, como corazón de la Ciudad, se venera, con gran devoción, el Santísimo Cristo que lleva su nombre. La Laguna lleva el símbolo y la señera del Cristianismo: Cristo Crucificado.

En estos tiempos de cambios en que vivimos, hay que andar con cuidado al desmontar cosas tradicionales, como algunos pretenden con la Semana Santa lagunera, pues nos exponemos a perder mucho de gran valor en todos los órdenes de la vida de nuestro pueblo.

La Semana Santa puede y debe encausarse en las necesidades apostólicas que han traído los nuevos tiempos, pero bien pensado y estudiado.

Las Cofradías nacieron precisamente de una inquietud apostólica, un gran amor a la Pasión del Señor, y como amor que es sale fuera y se expande, lo saca a la calle para comunicarlo a los demás como lo mejor de su fe y de su piedad.