Nuestro Padre Jesús Nazareno


“Hijas de Jerusalén no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras mismas y por vuestros hijos, porque días vendrán en que se dirá: Dichosas las estériles, y los vientres que no engendraron, y los pechos que no amamantaron”. (Lucas 23, 28-30)

 

La imagen del Jesús Nazareno y su cofradía se establecieron primeramente en el antiguo convento de San Agustín, a comienzos del siglo XVI. La Cofradía fue fundada en 1611 por el capitán Cristóbal Salazar de Frías, quien deja en su testamento de 1654 más de setenta túnicas de bocarán blanco y cerca de cien cruces, para repartir entre los penitentes que asistan a la procesión. Contaban incluso con una capilla junto al coro en 1621.

También el Conde del Valle de Salazar, Cristóbal Lázaro Salazar de Frías (nieto del fundador), había mandado en su testamento, en 1718, que se hiciese una pieza de Jesús de Nazareno en La Laguna, pero nunca llegó a realizarse.

La imagen víctima del incendio fue restaurada por el maestro Agustín Guerra Molina, en sus piernas y manos, aunque estas últimas son obras de Ezequiel de León. Es una talla de la Casa Burillo de Valencia y llegó a esta ciudad en el año 1901.

Un Cristo que porta por las calles de la ciudad todos los pecados de la humanidad, enseñándonos que es Él, el camino a seguir. Una imagen que desfila sobre una curiosa base de pan de oro realizada por el mismo que restaurara el Cristo tras el incendio, adornada con una hermosa basa de plata donada por sus fundadores.